Actual facultad Filosofía y Letras de Córdoba

"Aquí estudié yo, la carrera de Humanidades. 
Actualmente aun se pueden contemplar, los railes por los que transportaban por los pasillos las camilla...Investigué un poco y me encontré esto...Ya no hay locos, al menos diagnósticados, pues a los amantes de las letras siempre se nos ha considerado un poco lunáticos, jejeje..."


Prólogo
En el Hospital del Cardenal Salazar

            El olor a humanidad era insoportable. En las jaulas; que a los loqueros gustaban llamar gavias, yacían los dementes atados a la pared con grillos y argollas, en muñecas y tobillos, quejumbrosos, semidesnudos, sucios y harapientos. Todos, excepto Agustín de Niebla y García, eran de Córdoba y estaban locos. Algunos, habían sido apresados por la policía, por causar disturbios y daños a la gente en los arrabales cordobeses en 1832 y recluidos en el Hospital del Cardenal.

Fundado y a cargo de la iglesia en 1703 como un hospital para enfermos con dolencias no infecciosas y que con el paso del tiempo, habían ampliado sus dependencias, para acoger a los dementes del Hospital de San Sebastián que albergó hasta 1816 a los lunáticos.
Era 1836 y algunos de los catorce, dementes allí encerrados llevaban casi tres años malviviendo entre aquellos barrotes, desde que el jefe de policía el 1 de julio de 1833, pidiese por escrito al Cabildo Eclesiástico Cordobés el 30 de marzo de ese mismo año,
"...que recogiesen a los locos que andaban sueltos, por las calles cordobesas, provocando daños, incluso agrediendo a la gente, como consecuencia de su demencia..."
 El Cabildo había aceptado recluirlos en el que llamaban Hospital del Cardenal.

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