El Invernadero


Vivo en un lugar oscuro, donde siempre hace la misma temperatura. Como yo, muchos más habitan estos túneles que abandonados atraviesan las entrañas de la ciudad. Arriba todo es estrés, luz, y color, lo único que tenemos en común, es el aire infecto, es más pienso que el aire de aquí abajo es mucho más sano, aunque no por ello huele mejor.
Las ratas deambulan por aquí con sus ojos brillantes y sus movimientos nerviosos, al principio nos mordían, mientras intentábamos conciliar el sueño, pero poco a poco han dejado de hacerlo, tal vez piensen que somos familia, o tal vez el sabor de nuestra piel sea tan desagradable, que prefieran no probarlo.
Nunca me he aventurado a salir al exterior, la gente que sale no vuelve a entrar, quiero pensar que es porque han encontrado algo mejor, pero los rumores dicen que no es así, hablan de traficantes de órganos, de laboratorios que prueban sus medicamentos sobre ellos, incluso de canibalismo, y eso me produce pánico. De todas maneras todos tendremos que salir algún día, los tuneles están cada vez más abarrotados, y pronto no habrá sitio para todos. Entre tanto esperaré.

Comentarios

Winnie0 ha dicho que…
Uy! me ha recorrido un escalofrío...¡qué buen relato y tan "desasosegante"! Un abrazo
Rafa ha dicho que…
Hola Winnie.

Me encanta haberte puesto la carne de gallina, gracias, tu vista siempre es muy agradable. Otro beso para ti

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