Última Actuación




No sabía cómo. Fue ella la que se cruzó en su camino. Hasta entonces, ninguna tía significó nada para él, entre otras cosas porque le costaba mucho expresar cualquier manifestación sentimental.
Salvando las distancias, de espacio, tiempo y sociedad, lo suyo había sido un educación espartana, todo aquello que quisiese debía de trabajárselo. Y ni hablar de los castigos a los que era sometido, cuando fallaba.
Había hecho muchos trabajos para otros pero ninguno tan difícil como aquel.

*****

Era viernes y el local estaba a rebosar de gente, bebiendo, fumando y dando voces; el tipo que había hecho el monólogo, no salió tiroteado, porque la dirección había prohibido las armas a todo aquel que no perteneciese al servicio de seguridad, en la entrada había dos detectores de metales custodiados por cinco cancerberos a cual peor encarado. A Raúl le habían dado aquella dirección y la advertencia de que no llevase pistola. No le hacía falta, cualquier objeto podía ser un arma letal en sus manos, además de que aquello era solamente una misión de reconocimiento, como a él le gustaba llamarla.
Estaba muy bien adiestrado, durante el cacheo ya había calculado en su mapa mental, la manera de deshacerse de los porteros, las posibles salidas y zonas oscuras de la calle.

- Puede pasar, aunque su cara no me suena, pero viene invitado por los Modgliani y eso aquí es casi tan respetuoso como la palabra del dueño. Pero no le perderé de vista.

Raúl ni siquiera pestañeó, lo que desconcertó al portero, normalmente sus palabras surtían efecto en los clientes. Un maromo de metro noventa y pico, y con la musculatura de un toro. Acojonaba.
Tras pasar la inspección de rigor, se dirigió a la barra y pidió una copa de Rioja, el camarero se extrañó, no era una bebida muy común en aquel local de copas. Pero se la sirvió igualmente.
Los abucheos a la anterior actuación que todavía duraban, fueron viniéndose a menos cuando el presentador de la gala pidió silencio.

- ¡¡ Callense ya cabrones!!, o es ¿qué quereis espantar a la estrella? - Se escucharon risas, hasta que se hizo el silencio.
- Pedro ya sabes que no me asusta ninguno de estos hijos de puta. - Se volvieron a escuchar risas, por lo que los improperios formaban parte del espectaculo.
- No necesita presentación, con todos ustedes Eileen una voz venida del Este de Europa, para ustedes, como todos los fines de semana, en exclusiva. - Aplausos y vítores, hasta que sonó el primer acorde, tras lo que se hizo un silencio de cementerio.

A Raúl se le certificó el dicho de "que la música amansa a las fieras". La chica era muy hermosa y tenía una voz desgarrada, de esas que cuando las escuchas te roban el alma por unos instantes, enredada, en la maraña de notas musicales. Y no hay nada más, sólo la voz y tus ángeles o tus demonios.
Belleza y música habían creado un conflicto en Raúl, era a ella a quien tenía que matar. Una total desconocida como cualquiera de sus otras víctimas, un trabajo sencillo.
Acudiría mañana al local, a esperar que Eileen saliese a la calle. Despistar a sus guardaespaldas si lo tuviere, y partirle el corazón de un disparo.
Lo haría, era para lo que lo habían adiestrado desde pequeño, y un banal sentimentalismo, en un momento de debilidad no le haría echarse atrás.
Se bebió el vino de un trago, pagó y se marchó..

De regreso a casa. Hizo un esquema mental con los datos que había recopilado, a lo que siguió el trazado del plan. Aunque en algún momento, el proceso fue interrumpido por la triste canción de Eileen.
Por lo demás tuvo un sueño tranquilo, y el resto del día sucedió sin novedad. Hasta que llegaron la doce, la hora de la última actuación de Eileen.

En la puerta lo cachearon como la noche anterior con la diferencia de que esta vez el matón que le registró se ahorró sus comentarios.
Durante la tarde mientras el local permanecía cerrado y sin curiosos, había escondido el arma con la que iba a llevar a cabo el trabajo en un lugar estratégico, no sin antes haberse quedado un buen rato para ver si era seguro. Tras tres horas de paciente espera lo confirmó.

Como el viernes se apostó en la barra, la actuación anterior a la de Eileen no había sido tan mala como la del monologuista de ayer, prueba de ello era que no se escucharon abucheos, ni improperios, sino el típico rumor que hay cuando mucha gente habla a la vez.
Eileen fue presentada, y se hizo el silencio.
La noche, que iba a ser su última, estaba radiante. Un vestido azul ceñido, dibujaba tras lentejuelas colocadas de manera precisa sus perfectas curvas, el pelo suelto y el maquillaje le daban un aspecto de devoradora de hombres, con un punto de desvalimiento, que la hacían más atractiva si cabe.
Raúl quedó hechizado por aquella aparición, y cuando empezó a cantar el sortilegio se había desatado por completo. Eileen era un imán, y Raúl se sintió como un pedazo de hierro que luchaba por no quedar pegado a él, sin conseguirlo.

Eileen habló a su público.

- La siguiente canción va dedicada a esas almas solitarias, que luchan contra un mundo que se les hace hóstil, porque no han encontrado a el amor de su vida. La compuse anoche, y hoy la estrenaré con todos ustedes. - El clamor y la ovación por unos segundos se hicieron insoportables.
Raúl se bebió la copa de Rioja de un trago y marchó, antes de que Eileen terminara la canción. Aquella musa tenía un poder extraño y le había lanzado un sortilegio que había conseguido hechizarlo.



Comentarios

Winnie0 ha dicho que…
Pues ¿amor? o ¿flechazo? o simplemente alguien no muy convencido de lo que hace y que se le cruza....una LUZ. En cualquier caso divagaciones mías ante un fantastico relato. Besos Rafa
Rafa ha dicho que…
A Winnie
Es que al final quien recibió el disparo en el corazón fue Raúl, si es que uno no puede ir de frío y duro por la vida.
jeejejejeje.
Besotes
Maribel ha dicho que…
Bueno, pues el chavalote tenía su corazoncito. El amor lo puede todo, está claro, hasta con los tipos más duros. Me gusta la ambientación del relato, esos tintes negros clásicos tan bien logrados.
Feliz lunes.
Rafa ha dicho que…
A Maribel
Graciasalegro por tus palabras, me alegro de que te haya gustado el relato.
nos leemos
Leny ha dicho que…
Me gusta la forma en que relatas. Tu historia se hace muy llevadera desde principio a fin y tu estilo es certero, limpio...sin asperezas.
Te seguiré leyendo y me quedo en tu blog.
Besos,
Rafa ha dicho que…
A Leny
Pues Bienvenida, y ojito que no perderé de vista a Miranda.
Whises

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