La historia de un tipo que pretendía ser otra cosa, pero no quiso cambiar


Zacarías estaba muy harto de todos. Desde pequeño le habían enseñado a ser complaciente, pero cuando quiso dejar de serlo, creyó que era muy tarde, o tal vez le resultaba más fácil hacer lo que siempre había hecho.
El caso es que Zacarías estaba ya entrado en años, pero lo seguían tomando por el pito de un sereno.
- ¿Zacarías por qué no te llegas a lo de la Encarna y me traes un paquete de tabaco rubio?, a lo que otro le decía y unas pipillas para ver el fútbol, que se cree Frasco que por qué no las venda en su tasca, no se lo vamos a llenar todo de cáscaras. Y tráete también el AS que el madridista este no compra "na" más que el Marca.., y así no hubo ni uno en el bar que no le encargara nada a Zacarías. Por suerte o por desgracia tenía muy buena memoria.

- Es bueno el chavalote. Tiene una cara noble, aunque yo creo que es un poco tonto, si, le falta un hervor, seguro que nunca ha estado con una mujer, aunque con lo harpías que son, es lo mejor que le podía pasar, porque si se echara novia, seguramente ya no tendríamos a nadie que nos hiciese los mandaillos.
- Mira que eres bruto Perico, no digas nada malo de las mujeres, que anda por ahí la Prudencia, y desde que se ha apuntado a una "güeb" feminista, y escribe en un "Glob" de esos, creo que el Frasco la aguanta, porque no tiene más remedio. ¿O antes teníamos problemas con lo de comer pipas?. Si es que hasta el Frasco las vendía, y más que esas patatas de marca y de sabores raros, vinagreta, finas hierbas y yo que se que polvos le echan, que me recuerdan a cuando yo era chico, en el año de la hambre y freíamos las cáscaras de las patatas que los señoritos nos dejaban.
- Es verdad, desde que la Pruden se engachó a L´Interné, esto no es lo que era. Hasta mi mujer me está dando la tabarra para que lo contratemos. Además me quiere camelar con que podíamos tener en una misma línea, teléfono, Interné y Televisión para ver el futbol. Que se cree ella que me va a encerrar en casa. Sí a mí lo que me gusta es venir a bar con los amigos de siempre y ver el futbol en fraternidad. Meterme con el árbitro, el portero y el que se me ponga por delante. Y no me veo yo pegando voces en el salón de mi casa...
- ¿Oye? ¿no está tardando mucho el Zacarías?
- Déja al chaval, que con to lo que le hemos encargao, va a necesitar un carrito. Es que es bueno el chiquillo.
- Es vedad. Ah por cierto Antonio.
- Dime Perico, hablando de lo de L´Intené; me pasa igual que a ti, me corto una mano antes de montarlo en mi casa. Pero me ha dicho mi mujer, que la Pruden va a montar una zona Güirfi en la Tasca, ¿tú sabes lo que es eso?
- No, pero, si lo ha pensado una mujer como la Pruden, muy bueno no puede ser.
- Y además está incitando a toas, a que se compren un Portable de esos, que son como una carpeta.
- Pos eso, lo tenemos que hablar con el Frasco. Que la Tasca era de su bisabuelo, y seguro que no la deja. Con lo que es el Frasco con los dineros. Eso del Güirfi seguro que necesita obra, y andamios, y albañiles y pintores. Si no ha cambiao ni los azulejos de la cocina en por lo menos cincuenta años. ¿Tú sabías que no eran amarillos?, ni de gres color tierra como dice que son.
- Claro que no, yo tengo vista de lince, y antes de que me la den, yo ya voy por delante.
- Mira por allí viene el Zacarías, parece que le cuesta, ¿le echamos una manilla?
- No, si a él le gusta y le hace mucha ilusión. Tu no ves que se pone más ancho que largo, cuando la gente le da las gracias.
- Eso no puede ser que esté hasta los cojones de que siempre lo mandemos a él, y por eso se pone tan colorao.
- Si estuviera hasta donde tu dices, nos hubiera mandao ya a la mierda, y no lo ha hecho.
- Pero tantas cosas no le encargamos, ¿verdad?
- ¡¡ Coño !! Eso no es el cañón de la plaza. Ese que hay en to el centro, que es una recración, del que nuestros antepasados usaron para expulsar a los gabachos.
- Seguramente será una de sus bromas.
- Pero, ¿cuándo has visto tú a Zacarías gastar una broma?
- Tú lo has dicho, es una recreación.
- Entre tú y yo Perico, no es una recreación, lo que pasa, que es lo que se le dice a la gente, para que no haya ni problemas, ni protestas. Ese cañón lo trajo al pueblo, el batallón de mi tatara...

El olor a mecha quemando y a pólvora, fue seguido de un estruendo. Una lluvia de fuego y metralla se estrelló contra la fachada de la tasca haciendo añicos los cristales. Todo lo que había colgado de las vigas, se precipitó en una lluvia de chatarra, embutidos, cascotes y trozos de madera.
- ¡ Las pipas y to lo demás, que os lo traiga, vuestra madre cabrones aprovechaos!

Zacarías se alejó, dejando el arma del delito en la zona que había sido disparada
- ¡Joder con el Zacarías! ¿Cómo se las gasta? Sí parecía tonto. - En esto Perico se dirigió a Frasco.
- Al final vas a tener que llamar a los albañiles. ¿Qué te creías tú que te ibas a librar del Gúrfi? Cuando a una mujer se le mete algo en la cabeza, es imparable.

El tabernero se quedó con cara de no entender lo que le estaban diciendo. Seguramente la culpa era del impacto.




Comentarios

Winnie0 ha dicho que…
ja ja Me ha gustado mucho Rafa. Es que los tiempos modernos se imponen en todas partes. Besos...
Rafa ha dicho que…
A Winnie
La verdad es que si, aunque me parece que hay sitios a los que no llegan, por ahora
jejejejejeje

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