jueves, octubre 22, 2009

KRYPTEIA

jueves, octubre 22, 2009
"A la toma del cargo, los éforos (máximo órgano de gobierno espartano), declaraba la guerra(krypteia) a los Ilotas (siervos de los ciudadanos espartanos. Como un mecanismo de control, pues el miedo a la rebelión siempre estuvo latente".

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Quilón estaba muy nervioso, era la primera vez que iba a internarse en terreno ilota. La tensión y el nerviosismo hacía que un sudor frío le recorriera la espalda como un reguero de agua helada.
Pero su sueño era ser un soldado espartano el orgullo de su familia.

Amiclas quien daba el nombre a ese año, como éforo epónimo, mandó silencio, el tenue rumor se fue transformando en silencio absoluto, casi sepulcral. Los jóvenes más experimentados estaban ansiosos por degollar ilotas, y los novatos como Quilón se debatían entre las dudas, y lo que les habían enseñado en el entrenamiento; con apenas siete años los arrancanban del seno materno, para llevarlos hasta el límite de su resisitencia, debían fortalecerse, para cargar con el pesado armamento hoplita.

La Kripteia era solamente una manera de probar su valor, un bautizo de sangre, en el más literal de los sentidos.

Amiclas dió las instrucciones, deberían esperar a la noche, ocultos como sombras, y cuando la víctima estuviera dormida, entrar en la casa y degollarlo sin piedad, no podían dudar o no lo contarían.
Por fin dieron la señal y todos se esparcieron por los campos, un cuchillo muy afilado y algo de comida era todo lo que podían llevar.

Quilón se apostó entre unos arbustos altos, ya había seleccionado la casa, un hombre constitución débil araba la tierra, nadie diría que aquel alfeñique fuese capaz ni tan siquiera de levantar la azada, pero las apariencias engañan, y cuando vió con la energía que aquel tipo la hundió de nuevo en la tierra, sintió miedo, un miedo deshonroso para un espartiata, y empezó a temblar de una manera irracional.
Un ser inferior y delgaducho como aquel no podía hacer esa clase de daño en él.

El Ilota hundió de nuevo la azada, y a Quilón le pareció que empleaba tanta fuerza, que creyó sentir como la tierra temblaba bajo sus pies, tenía dos opciones huir y asumir la derrota o esperar a que estuviese dormido junto a su esposa para cortarles el cuello; dos eran mejor que uno. Pero si le temblaba el pulso nada más verlo, ¿cómo entraría en su casa sin hacer ruido?, de seguro que chocaría con algo y despertaría a todos los de la casa, y entonces, el cuello y la sangre serían los suyos. Entre tantas dudas le sorprendió la noche, no había probado bocado y las dudas se transformaron en un apetito espantoso.

Tras saciar su estómago con algo de pan y queso blanco, dejó de sentir miedo, la noche era su mejor aliada, y sus miedos se habían transformado en ira, y en sed de sangre; una nube rojiza surcó el rostro de la luna, se sintió como uno de esos hombres que se transformaban en lobos hambrientos, de los que su madre hablaba tanto que había en los alrededores de Atenas. Estaba decidido, no había vuelta atrás, se nimetizó con las sombras, aquel pobre infeliz había dejado la puerta abierta, escuchó fuertes ronquidos, y se deslizó hacia la fuente emisora.
En el mismo lecho yacían un hombre, una mujer y una niña pequeña con un rostro angelical, no tuvo fuerzas por unos instantes, pero la llamada de la sangre se hizo más fuerte, si vacilaba ahora nunca se convertiría en un hoplita. Desenvainó el cuchillo, un rayo de luna rebotó en la hoja, era la misma luna que hacía unos momentos se había teñido de sangre, y con la velocidad de un rayó cortó. Tres estertores silenciaron los ronquidos, y luego un viento más helado que las cumbres del mismo Olimpo, se hicieron con la habitación, lo había conseguido. ya era un hombre.


4 Deja tu opinión:

Winnie0 dijo...

Qué acción...tan ....sorprendente. Me has dejado acongojada al final...He sentido pena...y a la vez....¡son costumbres! Me ha gustado mucho. Echaba de menos tus relatos. besos

Teo Palacios dijo...

Interesante.

Vengo desde el blog de Arwen Anne. En enero se publica una novela mía, titulada Hijos de Heracles, en la que hablo sobre la Esparta del año 700 a.C. En ella se ofrece una versión de cómo Esparta se convirtió en una nación militar y austera, aunque anteriormente era rica, económica y culturalmente.

Por supuesto, hablo en ella de la Kripteia, y eso fue lo que me atrajo a leer tu relato.

Saludos.

Halatriste dijo...

Gracias Winnie
A mi tb me ha dado un poco de pena, sobre todo la niña, pero he querido reflejar sobre todo lo que podría pasar por un joven de esa edad. En Esparta

Un beso

Halatriste dijo...

A Teo Palacios
Ante todo gracias por tu visita. Y encantado de que te hayas pasado por mi espacio.
Estaremos atentos a esa publicación.
Y enhorabuena, por tu novela.

 
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