
Si Mahoma levantara la cabeza, la volvería a enterrar.
Mientras el Califato Ortodoxo se dedicaba a expandirse a mediados del siglo VII de nuestra era, por Imperios como el Bizantino o el Persa, para concluir la expansión allá por los 7oo con los Omeyas; seguramente no iban mirando lo guapos o lo feos que eran los conquistados.
Es más, el Islam en sus orígenes fue respetuoso con las religiones del libro Judaísmo y Cristianismo, consiguiendo muchas conversiones, entre otras cosas porque era una manera de evadir el impuesto Jarach, que debían de pagarse a la causa musulmana. De hecho Al-Andalus en un principio podía considerarse un ejemplo de ese concepto; multiculturalidad que está, tan en boga en nuestro cada vez más globalizado mundo -en todos los sentidos-, luego con las repoblaciones y las conquistas por parte de los cristianos la cosa cambió un poco, hasta la definitiva expulsión en 1492.
Todo esto viene por el artículo del El Pais del que dejo el enlace arriba. Gaddafi en un alarde catequista y haciendo honor a esa parte del Islamismo, ha querido predicar las bondades musulmanas, pero no se lo pierdan, no ante cualquiera, sino entre mujeres bien parecidas de entre 18 y 35 años, de no menos de 1,7o de altura. Pienso que con la misma intención que los propietarios de discotecas y pubs cuando dejan entrar gratis a las mujeres o les invitan a una copa, que como reclamo publicitario no está mal, pero como reclamo para practicar una fe, que digan lo que digan los más progres está basado en valores patriarcales, como casi todo credo, no puede producirme otra cosa que una sonrisa.
Por cierto en lugar de copas, el buen hombre regaló ejemplares del Corán traducidos al italiano. Mientras supogo que el amigo Berlusconi estaba frotándose las manos, por no decir otra cosa, ya que si salía de Roma iba a tener que enfrentarse a un juicio.
"Señor Gaddafi, gracias por abrirme los ojos. Por ahora no estoy pasando una crisis de fe, y me sigue pareciendo majete ese Jesuscristo que Dios cambió por otro en la cruz. Lo que me cuesta entender es como Alá lo ha acogido en sus faldas, pues yo no soy bien parecido, pero usted...usted tal vez esté buscando huríes occidentales, para saciar las necesidades de sus más aguerridos guerreros"
Mientras el Califato Ortodoxo se dedicaba a expandirse a mediados del siglo VII de nuestra era, por Imperios como el Bizantino o el Persa, para concluir la expansión allá por los 7oo con los Omeyas; seguramente no iban mirando lo guapos o lo feos que eran los conquistados.
Es más, el Islam en sus orígenes fue respetuoso con las religiones del libro Judaísmo y Cristianismo, consiguiendo muchas conversiones, entre otras cosas porque era una manera de evadir el impuesto Jarach, que debían de pagarse a la causa musulmana. De hecho Al-Andalus en un principio podía considerarse un ejemplo de ese concepto; multiculturalidad que está, tan en boga en nuestro cada vez más globalizado mundo -en todos los sentidos-, luego con las repoblaciones y las conquistas por parte de los cristianos la cosa cambió un poco, hasta la definitiva expulsión en 1492.
Todo esto viene por el artículo del El Pais del que dejo el enlace arriba. Gaddafi en un alarde catequista y haciendo honor a esa parte del Islamismo, ha querido predicar las bondades musulmanas, pero no se lo pierdan, no ante cualquiera, sino entre mujeres bien parecidas de entre 18 y 35 años, de no menos de 1,7o de altura. Pienso que con la misma intención que los propietarios de discotecas y pubs cuando dejan entrar gratis a las mujeres o les invitan a una copa, que como reclamo publicitario no está mal, pero como reclamo para practicar una fe, que digan lo que digan los más progres está basado en valores patriarcales, como casi todo credo, no puede producirme otra cosa que una sonrisa.
Por cierto en lugar de copas, el buen hombre regaló ejemplares del Corán traducidos al italiano. Mientras supogo que el amigo Berlusconi estaba frotándose las manos, por no decir otra cosa, ya que si salía de Roma iba a tener que enfrentarse a un juicio.
"Señor Gaddafi, gracias por abrirme los ojos. Por ahora no estoy pasando una crisis de fe, y me sigue pareciendo majete ese Jesuscristo que Dios cambió por otro en la cruz. Lo que me cuesta entender es como Alá lo ha acogido en sus faldas, pues yo no soy bien parecido, pero usted...usted tal vez esté buscando huríes occidentales, para saciar las necesidades de sus más aguerridos guerreros"









